Organización Internacional del Trabajo
1. El futuro del trabajo
Hay muchas oportunidades para mejorar la calidad de vida de los trabajadores,
cerrar la brecha de género, revertir desigualdades a nivel mundial, pero nada ocurrirá sin
medidas adecuadas. Los avances tecnológicos crearán nuevos puestos de trabajo a medida
que adoptemos prácticas sostenibles y tecnologías limpias. La evolución demográfica
también es un factor a considerar. Estas cuestiones y cambios abren nuevas vías, nos dan la
posibilidad de crear sociedades activas basadas en los cuidados y la inclusión.
Para esto, es necesaria una acción comprometida de los gobiernos y
organizaciones de empleadores-trabajadores. Estos actores deben revitalizar el contrato
social que asegura una participación justa del trabajador.
2. Programa centrado en las personas
Esto es necesario para que fortalezca el contrato social. El programa se asienta en
tres ejes de actuación que combinados generan crecimiento, igualdad y sostenibilidad:
a) Aumentar la inversión en las capacidades de las personas:
Propiciar que las personas prosperen en la era digital, planteamiento no sólo en
cuanto al capital humano sino en el desarrollo de las condiciones de vida y los derechos que
mejoren el bienestar de las personas (como incrementar las inversiones en instituciones,
posibilitar aprendiza a largo plazo, para que las personas adquieran competencias, aplicar
un programa de igualdad de género y proporcionar protección social).
El programa busca un aprendizaje permanente para todos y que se reconozca un
derecho universal al aprendizaje, estableciendo un sistema eficaz al respecto. Busca
también que se aumente la inversión en instituciones, políticas y estrategias que ayuden a
las personas en las transiciones del futuro del trabajo. También, exhorta a adoptar un
programa transformador y mensurable para lograr la igualdad de género. Por otro lado, pide
por una protección social universal desde el nacimiento hasta la vejez
b) Aumentar inversión en las instituciones del trabajo:
Esto es, para revitalizar las instituciones que regulan el trabajo, ya que estas son
las piedras angulares de las sociedades justas. Es necesario establecer una
Garantía Laboral Universal (un salario adecuado, límites de horas, protección y
salud). Ampliar la soberanía sobre el tiempo, garantizar la representación
colectiva de los trabajadores y administrar la tecnología en favor del trabajo
decente son otros de los imperativos.
c) Incrementar inversión en trabajo decente y sostenible:
Es necesario dar incentivos para promover inversiones en áreas clave, en favor
del trabajo decente y sostenible, así como remodelar estructuras empresariales y
explorar desarrollo humano y de bienestar.
La OIT desempeña un papel ejemplar en apoyar este programa y su ejecución. Esta
puede convertirse en un órgano de referencia en el sistema internacional.
3. Aprovechar el momento
Nuestra subsistencia se basa en el trabajo y también tiene importancia colectiva,
establece una red de conexiones e interacciones que forjan la cohesión social. Pero puede
ser peligroso y estar mal remunerado. La economía digital actual ensancha la brecha
regional y de género. Además, es posible que crezcan el desempleo juvenil y presiones
migratorias. Por otro lado, el envejecimiento de la población es otro problema. Todo esto se
suma al desempleo y de trabajadores con empleo informal.
Sin embargo, hay que destacar las oportunidades que surgen con los avances
tecnológicos. Estos multiplican, crean y mejoran puestos de trabajo. Para esto, hay que
aprovechar el momento tomando respuestas y decisiones pertinentes. Los fundadores de la
OIT encomendaron a la Organización elaborar normas internacionales de trabajo y
políticas para lograr condiciones de trabajo humanas. La Constitución de la OIT es el
contrato social universal más ambicioso, refleja el consenso común de que se respetan los
derechos de los trabajadores.
Es necesario que se adopte un nuevo enfoque, un programa centrado en las
personas para el futuro del trabajo, esto es, el programa que se centra en 3 ejes de acción
del que hablamos más arriba.
4. Cumplimiento del contrato social
El programa tiene visión de futuro y se centra en el desarrollo de las capacidades
humanas necesarias para prosperar en la era digital. Se centra también en desarrollar
capacidades institucionales que sirvan de fundamento a sociedades justas, y trata de
aprovechar el potencial transformador de los cambios en curso para crear trabajo decente.
5. Asumir responsabilidades
Hay un contraste entre las transformaciones que experimenta el mundo del trabajo y
nuestro nivel de preparación para afrontarlas. Mientras no contemos con medidas
pertinentes, corremos el riesgo de que el desequilibrio fomente la incertidumbre y cree una
mayor brecha entre los preparados y aquellos que no lo están. Para esto, se recomienda
revitalizar el contrato social.
Bibliografía:
Trabajar para un futuro más prometedor. Comisión Mundial sobre el Futuro del Trabajo.
(2019). Oficina internacional del trabajo. Ginebra: OIT.

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