De Alex Rialp i Criado
Este artículo recupera los principales enfoques sobre la internacionalización desde
el punto de vista empresarial o micro-organizativo: las teorías de la empresa multinacional,
el modelo del proceso de internacionalización y los modos de entrada al exterior.
La “internacionalización de carácter empresarial” es el conjunto de operaciones
que facilitan y establecen los vínculos entre la empresa y los mercados internacionales, a lo
largo del proceso en el que esta ingresa y se proyecta internacionalmente. Este es un
proceso complejo, en donde se define el grado de compromiso internacional que adopta una
organización. Por eso, estas operaciones abarcan una variedad de fórmulas y alternativas
para penetrar en el mercado exterior que pueden modificarse en el tiempo, mientras la
empresa se va definiendo en cuanto a presencia, recursos, control y riesgo operativo a
escala internacional.
Uno de los enfoques hace referencia al análisis de las operaciones internacionales
de una empresa multinacional y sus actividades de inversión en el extranjero. El segundo,
observa el “modelo de proceso de internacionalización” que concibe a la
internacionalización de una empresa como un proceso gradual de aprendizaje, a partir de la
experiencia. Por último, la perspectiva más reciente es la literatura sobre los “modos de
entrada” al exterior, esta analiza los costes de transacción y el desarrollo de estrategias
innovadoras para ingresar a mercados exteriores.
1. Explicaciones tradicionales de la inversión directa en el exterior
Las principales explicaciones de inversiones directas y de la existencia de la
empresa multinacional son un conjunto de interpretaciones que se solapan entre sí, con la
perspectiva de la teoría de la empresa. Todas ellas, tienen el supuesto de que la capacidad
inversora de una empresa en el exterior se basa en el dominio de algún tipo de activo o
ventaja específica, inaccesible para los competidores locales. Esto puede compensarla de
posibles desventajas en el mercado local, pero le permitiría explotar dicha ventaja en otros
mercados distintos al de origen.
La teoría “de la ventaja monopolística”, asociada a las interpretaciones de la
aparición de las multinacionales. La existencia de estas compañías es porque poseen algún
conocimiento o ventaja competitiva, cuyo origen monopolística les permite competir con
otras empresas locales que no pueden competir con la empresa extranjera, obligadas a
asumir el coste de dicha ventaja. Así, para Kindleberger y Hymer la realización de
inversiones en el exterior se debe a la habilidad de las multinacionales para aprovechar
imperfecciones del mercado interno, mostrando una ventaja cuasi-monopolística.
Pero también, las multinacionales pueden surgir no solo de las imperfecciones
estructurales del mercado sino de habituales “fallos del mercado”, imperfecciones naturales
en relación con la incapacidad para gobernar transacciones; así, la organización se consagra
como un mecanismo alternativo más eficiente. Según el enfoque de la “teoría de la
internalización”, la internacionalización de la empresa se fundamenta porque localiza sus
actividades en donde sus costes son menores y porque ella crece internalizando sus
mercados, hasta que los beneficios compensen sus costes.
El “paradigma ecléctico” afirma que las ventajas de propiedad o específicas de la
empresa explican la capacidad y disposición de la misma a internacionalizar su producción
en forma de inversiones directas en el extranjero. Para esto, la empresa debería poseer una
ventaja específica, inaccesible para los competidores locales. Luego, debería optar por
internalizarla, poniendo su ventaja en nuevos mercados, o elegir cederla a otra empresa a
través de un contrato o licencia.
Todas estas propuestas no consideran que no son aplicables a las PYME, no
contemplan las distinciones entre las empresas que inician un proceso de
internacionalización y aquellas situadas en estadios más avanzados del mismo.
2. El modelo del proceso de internacionalización o enfoque gradualista
Un enfoque alternativa es el de la visión más conductista de la organización que
recoge supuestos relacionados con la escasez de información y la importancia del riesgo o
incertidumbre en las decisiones empresariales. Las primeras etapas del proceso de
internacionalización son importantes, porque conforman una lógica y un patrón de
comportamiento a lo largo del tiempo, sientan las bases de lo que será el desarrollo
exportador. Delimitar las posibilidades de internacionalización de una PYME constituye el
modo de operar en los mercados exteriores. Esto permite graduar su esfuerzo exportador a
medida de que consiguen resultados más o menos positivos. La exportación es la base de un
proceso experimental, a través del cual la empresa va aumentando gradualmente su nivel
de implicación y compromiso exterior.
Así, el aprendizaje y la investigación del comportamiento de la PYME son clave.
Permiten determinar cómo las PYME ingresan en actividades de exportación, identifican
sus motivos y estrategias, capacidades para exportar y cómo interactúan con su entorno. El
“modelo del proceso de internacionalización” es el marco de referencia para establecer
niveles de desarrollo exportador de la empresa. Este es un proceso gradual, secuencial de
aprendizaje; es un proceso lento y no deliberado.
Un enfoque sobre este proceso, lo entiende como una interacción permanente entre
el desarrollo de conocimientos sobre los mercados y las operaciones exteriores, y un
compromiso creciente de recursos hacia esos mercados (Johanson y Vahlne, 1977). Entre
otros enfoques, esta concepción gradual no explica la dinámica de decisiones ni muestran la
progresión de las distintas etapas.
3. Modos de entrada al exterior: una propuesta de síntesis
La principal condición para internacionalizarse es la posesión de alguna ventaja
específica, susceptible de rentabilizarse más allá del mercado doméstico, por medio de
diversas estratégicas. Una empresa puede rentabilizar sus ventajas sirviendo su producto a
mercados exteriores, por medio de la exportación. También puede rentabilizarlas en los
mercados cuando ciertos factores favorezcan la explotación local (por ejemplo, elevados
costos de transporte, barreras arancelarias, etc), o coinvirtiendo con otras empresas. Otra
opción es ceder esas ventajas a otra entidad extranjera a cambio de alguna compensación.
Todas estas vías de internacionalización son un continuum de compromisos
internacionales. Es un proceso dinámico y acumulativo. También, la elección de distintas
alternativas de internacionalización es estratégica.
4. Conclusiones
Este trabajo permitió ver una variedad de opciones que puede adoptar una empresa
para su estrategia internacional. Estas opciones reflejan distintos grados de compromiso y
de control o riesgo operativo para la empresa. El proceso es dinámico, variable en el
tiempo, a medida que una empresa va consolidando su presencia en el ámbito internacional.

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